EL ACODO AÉREO • JardínActual.com • Revista Digital de Jardinería
Cargando

Buscador de Artículos

Búsqueda Avanzada

Categoría

Subcategoría

Autor

BILBAOJARDIN 2007 - Invitados
BILBAOJARDIN 2007 - Invitados
! AQUI NO HAY QUIEN JUEGUE !
! AQUI NO HAY QUIEN JUEGUE !
CASITAS DE MADERA
CASITAS DE MADERA
PELICULA: LA GUERRA DE LAS GALAXIAS - EL RETORNO DEL JEDI
PELICULA: LA GUERRA DE LAS GALAXIAS - EL RETORNO DEL JEDI
La buganvilla, una trepadora llena de color
La buganvilla, una trepadora llena de color
TIMANFAYA (Parque Nacional)
TIMANFAYA (Parque Nacional)
LA FUMAGINA DEL MADROÑO
LA FUMAGINA DEL MADROÑO
Girona, temps de flors
Girona, temps de flors

EL ACODO AÉREO

Hace ya unos 4000 años desde que se desarrolló esta técnica en China, y desde entonces ha sido considerada como una de las mejores para obtener el material de bonsai más apropiado. Por este hecho es también llamado acodo chino.

El acodo es una forma de multiplicación en la que se obtienen nuevos individuos a partir de una planta madre, sin necesidad de extraerlos antes de la aparición de raíces. Si bien, para el resto de acodos necesitamos vástagos flexibles o cercanos al suelo, en el acodo chino transportamos el sustrato hacia cualquier tallo, independientemente de su situación en la planta madre.

Su elaboración no es muy difícil, aunque deberemos revisar periódicamente el acodo para evitar la desecación de raíces o el encharcamiento de las mismas. Normalmente se suele practicar en primavera, desarrollándose en nuevo ejemplar durante toda la estación de crecimiento.

En primer lugar elegiremos un tallo no fructífero de la planta madre, al que podaremos las hojas y brotes secundarios de su zona basal. Extraeremos un anillo de corteza por debajo de esta zona, donde se desarrollarán las raíces.

En ejemplares delicados no cortaremos toda la corteza, sino que dejaremos un pequeño paso de savia, que servirá para nutrir ligeramente al tallo durante esta estación de crecimiento.

El siguiente paso es rodear toda la parte basal con esfagno o turba rubia previamente humedecida, lo cual servirá de sustrato al acodo aéreo. Lo rodearemos con plástico de color negro y lo mantendremos adherido fuertemente por medio de cinta aislante. Todo ello deberá quedar herméticamente sellado para evitar la pérdida de agua o el excesivo encharcamiento durante las lluvias.


Al final de la estación de crecimiento observaremos las nuevas raíces de nuestro acodo, justo por encima del anillo de corteza extraído. Sólo nos queda podar los nuevos tallos que brotaron durante la estación de crecimiento.

Si decidimos extraer ahora el acodo para plantarlo en maceta, debemos protegerlo en todo momento de la sequía y las heladas.

Listado de Comentarios ()

No hay comentarios

Dejar Comentario

Para dejar un comentario debes estar Registrado

Directorio de Revistas digitales