La mayoría de las plantas de interior proceden de ambientes húmedos y cálidos. Pero en nuestros hogares lo normal es que el ambiente sea seco y las plantas no se desarrollen en las condiciones idóneas. En este artículo te presentamos algunos trucos sencillos para aumentar la humedad ambiental y favorecer el desarrollo de tus plantas de interior.
La humedad ambiental se refiere a la cantidad de vapor de agua que hay en el aire. A mayor cantidad de vapor de agua, mayor humedad ambiental. Las plantas precisan que exista cierta cantidad de humedad en el aire para realizar la transpiración de forma correcta. Esta función es esencial para la planta y consiste en la pérdida de agua a través de los estomas, acción que actúa como un motor para la absorción de agua y nutrientes a través de sus raíces. Además, al evaporar agua, la planta se refresca y regula así su temperatura.
Si la humedad ambiental es muy baja, las plantas se ven obligadas a aumentar su transpiración y, por lo tanto, la absorción de agua del sustrato. Otros factores también influyen en la transpiración de las plantas, como la presencia de corrientes de aire, las altas temperaturas o la exposición directa a la luz solar.
Las plantas de interior y la humedad ambiental
La mayoría de las plantas de interior proceden de ambientes tropicales, lugares que suelen caracterizarse por temperaturas cálidas y una humedad ambiente muy alta, en general por encima del 75% y, en muchas ocasiones, superiores al 90%.
En el interior de las viviendas la humedad ambiental no suele ser elevada. En invierno la calefacción reseca el ambiente, lo mismo que ocurre en verano con el aire acondicionado. Por estos motivos, las plantas de interior suelen tener que enfrentarse a ambientes demasiado secos para los que no están preparadas.
Síntomas de la falta de humedad en las plantas de interior
Entre los síntomas más frecuentes que muestran las plantas ante la sequedad ambiental pueden citarse el amarilleado de las hojas o su caída, la sequedad en la punta de las hojas, como les ocurre al tronco de Brasil o a la palmera bambú, o el ataque de plagas, como los ácaros.
Un exceso de humedad, por el contrario, tampoco es bueno, y suele derivar en podredumbres, puntas marrones, manchas en las hojas y ataques fúngicos. Este problema es habitual, sobre todo en invierno, cuando la mayoría de las plantas se encuentran en reposo y los riegos deben reducirse.
Trucos para aumentar la humedad ambiental
Existen diversos trucos para aumentar la humedad ambiental en nuestros hogares y favorecer un mejor desarrollo de nuestras plantas de interior.

El primero de ellos es la utilización de humidificadores, que de forma automática aumentan la humedad ambiental de las estancias en los que se utilizan. Aunque son muy eficaces, tienen la desventaja de que consumen energía eléctrica, su funcionamiento no es continuado y pueden mojar el suelo y los muebles. Son una buena solución si se dispone de muchas plantas.
Si no tenemos tantas plantas, un método más económico es la pulverización manual de las plantas. Rinde muy buenos resultados si se realiza regularmente, aunque conviene tomar algunas precauciones:
- No pulverizar sobre las flores ya que se estropean. Puede colocarse una pantalla protectora delante de las mismas durante la pulverización.
- Utilizar agua a temperatura ambiente, que no esté fría, y en la medida de lo posible desprovista de cal, ya que si no manchará las hojas.
- Pulverizar siempre por las mañanas de modo que las hojas se encuentren secas al llegar la noche.

- Algunas plantas no toleran la pulverización, como los cactus o las plantas con hojas vellosas, como la violeta africana.
Existen otros trucos caseros para aumentar la humedad ambiental que funcionan bastante bien:
- En invierno colocar recipientes cerámicos con agua sobre los radiadores. La evaporación del agua por el calor aumentará la humedad ambiente.
- Colocar las macetas dentro de una bandeja o recipiente con el fondo cubierto de guijarros y un poco de agua bajo la planta, pero sin llegar a contactar con la base del tiesto. Al evaporar, esta agua proporcionará cierta humedad ambiental a la planta sin que sus raíces estén encharcadas.

- Un truco similar al anterior consiste en colocar el tiesto en un recipiente con un poco de agua, apoyado en un plato dado la vuelta, de modo que el tiesto no esté en contacto con el agua.
Disminuir la necesidad de humedad de las plantas
Además de las acciones que hemos comentado, podemos disminuir la necesidad de humedad por parte de las plantas con actuaciones sencillas:
- Agrupar las plantas, de modo que entre ellas se cree un microclima más húmedo.
- Apartar las plantas de la luz directa del sol, reduciremos así la necesidad de transpirar.
- Separar las plantas de los focos de calor, como radiadores o electrodomésticos.
- Situar las plantas en lugares ventilados pero sin corrientes de aire.
- Eliminar las partes secas o marchitas, reduciendo así la demanda de agua.