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El coleo: una planta de interior llena de color

El coleo es una original y vistosa planta de interior, fácil de cuidar, e ideal para llenar de color cualquier rincón de nuestro hogar. Es este artículo te contamos el origen de esta planta y los cuidados indispensables para que luzca siempre en perfecto estado.
Si buscas una planta para decorar tu hogar, el coleo es una excelente elección. Porque no requiere cuidados muy específico, sus llamativos colores la hacen muy vistosa y su reproducción resulta sencilla, por lo que de un único ejemplar podemos obtener múltiples esquejes.
El origen del coleo
El coleo (del género Coleus) es una planta tropical, originaria de la India, Java y el Asia tropical. Existen más de cien especies de coleos, todas ellas plantas herbáceas, anuales o vivaces. Su rasgo más destacado es la vistosa coloración de su follaje, que va desde el amarillo al púrpura, pasando por los marrones, verdes e, incluso, escarlatas. Estos colores se distribuyen por la superficie de las hojas en manchas y franjas y también formando zonas concéntricas.
Existen numerosas variedades de coleos que se agrupan por el porte, el tamaño y forma de las hojas, así como por su colorido. La mayoría de ellas proceden de la hibridación de dos especies: Coleus blumei,  con hojas de color rojo, y Coleus verschaffeltii.
El coleo y la luz
El coleo requiere una buena iluminación, incluso un par de horas de sol directo al día. Con falta de luz la planta pierde los vistosos colores rojizos de sus hojas y adquiere un aspecto desgarbado y ahilado.
El colorido de las hojas depende de la luz, pero también de la temperatura. Con días cortos y bajas temperaturas, las hojas del coleo son pequeñas, y el color se concentra en la vena central. Cuando los días se alargan, el color se extiende a toda la superficie foliar. Las bajas temperaturas producen colores más débiles y lo ideal es que la planta se mantenga a unos 23ºC por el día y 17ºC por la noche, lo cual, combinado con días largos, garantiza plantas de colores intensos en toda la superficie foliar y la ausencia de flores, poco atractivas.
Cuidados del coleo
Además de los requerimientos de luz y temperatura señalados, los coleos necesitan ambientes aireados, pero sin corrientes.  En lugares de clima cálido, esta planta se desarrolla perfectamente en el exterior. En climas más templados, conviene meterla al interior durante el invierno, ya que no tolera bien las bajas temperaturas. Los ambientes secos no le son nada favorables, por lo que en invierno hay que mantenerla alejada de los radiadores y pulverizar regularmente la planta para crear cierta humedad.
No es una especie exigente con la tierra, aunque suele preferir los sustratos ligeramente ácidos.
Los coleos no necesitan mucha agua, si bien resulta conveniente que el sustrato permanezca siempre ligeramente húmedo. Un exceso de agua puede ser muy perjudicial y, si se combina con altas temperaturas, probablemente se fuerce el crecimiento de la planta adquiriendo esta un aspecto ahilado. La falta de riego se nota enseguida en las hojas, que adquieren un aspecto lacio. La mejor estrategia consiste en aplicar riegos frecuentes pero poco abundantes, con una mayor frecuencia en verano y menor durante el invierno.
En cuanto a la fertilización, requiere un aporte de abono completo, especialmente en las épocas de crecimiento y floración (primavera y verano).
Poda y aclareo de flores
Con la llegada del otoño es frecuente que algunos tallos y hojas se desmejoren y se sequen. Este es el mejor momento para someter la planta a una poda severa, dejando sólo los tallos principales con algunos brotes que crecerán durante la primavera. También resulta útil hacer una poda leve al comienzo del invierno.
Para que la planta adquiera un porte arbustivo y no crezca únicamente hacia arriba, es bueno podar los vértices regularmente durante la época de crecimiento. Además, cuando salen las flores, generalmente azuladas y en espiga, éstas pueden eliminarse desde la base ya que son poco atractivas y con esta poda se consigue un mayor desarrollo de las hojas, obteniéndose un follaje muy atractivo.
Multiplicación del coleo
Pueden obtenerse esquejes de coleo en cualquier época del año. Basta podar una rama terminal, con al menos un par de hojas, sumergir el esqueje en agua y dejar en un lugar fresco y luminoso. En unos diez días habrá producido raíces y podrá volver a plantarse, incluso en la misma maceta, para obtener una planta más densa y frondosa.
Plagas y enfermedades
Los coleos, en general, se ven afectados por pocas plagas, aunque no son raros los ataques de cochinillas (Ortheza insignis y Pseudococcus citri), mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum) y babosas, si bien todas ellas pueden tratarse con insecticidas genéricos.
El coleo resulta una excelente planta de interior, incluso de exterior en climas cálidos. Es una planta poco exigente, fácil de cuidar, muy vistosa y su precio en vivero resulta, por lo general, bastante asequible.
 

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