Los setos son elementos muy importantes dentro del jardín, ya que actúan como elementos que definen y crean espacios. Pero también cumplen otras muchas funciones: ornamental, protectora, delimitadora, creador de diversidad, etc. En este artículo te ofrecemos una serie de útiles consejos para instalar un seto en tu jardín y acertar con el tipo de formación buscada.
A la hora de planificar y diseñar un seto para el jardín, hay que seguir una serie de pasos que garantizarán el éxito. Hay que elegir el lugar más conveniente y el tipo de seto que buscamos según la función que deba cumplir. Es fundamental seleccionar cuidadosamente las especies que lo integrarán, el marco de plantación y hay que planificar con antelación los cuidados que habrá que dispensarle.
El primer paso: elegir el lugar adecuado para el seto
Si nos decidimos por un seto para nuestro jardín, tenemos que tener presente, en primer lugar, algunas consideraciones:
- El espacio de disponible determinará el tipo de seto, las plantas que lo compondrán y las futuras labores de poda.
- La ubicación de nuestro jardín, en un entorno urbano o rural, en un clima cálido o frío, etc. resulta fundamental.
- Hay que tener claro la función que habrá de cumplir el seto (ornamental, refugio de animales, valla aislante de viento y ruido, recubrimiento de muros, comedero de aves, lugar de descanso, etc.).
- Es necesario considerar la legislación vigente. Nos referimos, por ejemplo, a la distancia que hay que respetar a la hora de plantar el seto. Por ejemplo si el seto es pequeño (hasta 2 metros de altura) se recomienda plantarlo un metro antes del límite oficial del terreno. Por otro lado, si el seto es grande (más de 2 m de altura) se debe sembrar, por lo menos, tres metros antes del límite oficial de nuestro terreno.
Las especies para formar el seto
El espacio de que disponemos y la función de nuestro seto determinarán el tipo de plantas que debemos usar. Por ejemplo, si tenemos sitio suficiente y queremos aislar nuestra casa del ruido de las carreteras, lo ideal sería elegir arbustos de gran tamaño (seto de más de 2 m de altura).
Teniendo en cuenta las plantas que elijamos hay diferentes variantes de diseño:
- Setos formados por una única especie que puede ser de follaje perenne (no pierde sus hojas en ninguna época del año) o caduco (pierde sus hojas en invierno). Ideal para utilizar como barrera de viento y ruido en espacios grandes.
- Setos formados por varias especies que combinan hoja caduca y hoja perenne así como diferentes tipos de flores y tamaños. Es ideal para delimitar espacios en jardines pequeños y medianos.
- Setos exclusivos de coníferas que permiten una poda casi perfecta y requieren pocos cuidados.
- Setos de plantas trepadoras para tapizar muros, rejas, etc., ideales para espacios mínimos.
Si el objetivo de nuestro seto está claro entonces podemos ver algunos ejemplos de las plantas que más se usan para estos diseños:
- Plantas para setos pequeños (mantendrán una altura que no supere, en general, los 2 metros): Agracejo rojo (Berberis spp.), boj (Buxus sempervivens L.), evónimo (Euonimus sp.), abelia (Abelia floribunda), rododendro (Rhododendron sp.), romero (Rosmarinus officinalis), lantana (Lantana camara L.), leylandi (Cupressocyparis leylandii), olivilla (Cneorum tricoccum L.), etc.
- Plantas para setos grandes (alcanzarán y superarán los 2 metros de altura): escalonia (Escallonia macrantha L.), acacia (Acacia cyclops L.), prunus (Prunus laurocerasus L.), laurel (Laurus nobilis L.), piracanta (Pyracantha coccinea), etc. En el caso de los setos grandes, son muy frecuentes, por sus buenos resultados y su gran cobertura, los setos de coníferas, como ciprés (Cupressus sempervirens.), arizónica (Cupressus arizonica), ciprés Lawson (Chamaecyparis lawsoniana), macrocarpa (Cupressus macrocarpa), tejo (Taxus bacata L.), tuya (Thuya sp.), etc.
- Plantas trepadoras: buganvilla (Bougainvillea glabra), pasiflora (Pasiflora caerulea L.), rosal (Rosa spp.), Ipomoea (Ipomoea spp.), etc.
La plantación
A la hora de iniciar la plantación, deberemos seguir una serie de pasos:
- Delimitar el trazado: se pueden emplear estacas y una cuerda tensa para señalizar la longitud del seto para lograr una alineación precisa.
- Abrir la zanja: siguiendo la cuerda cavamos una zanja cuya profundidad y ancho depende de la especie que vayamos a plantar (generalmente el doble de profundidad que el cepellón de la planta). Se debe escoger un suelo rico y de buen drenaje.
- Siembra: las plantas se colocan en la zanja y se tapan con la tierra que hemos extraído, enriquecida con abono orgánico (estiércol, mantillo o compost). Es importante saber que para lograr mayor estética todas las plantas se deben sembrar a la misma profundidad y recortarlas a la misma altura.
- Distancia de plantación: es un aspecto muy importante que dependerá de la especie que se trate. De forma general, se suelen plantar 1-2 plantas por metro lineal. Si se planta muy unidas cubren más rápido pero, a la larga, se impide el total desarrollo de las plantas. Por ello, para lograr un buen desarrollo posterior de las plantas conviene seguir los consejos del viverista o un especialista.
- Momento de la plantación: de forma general, las plantas de hoja caduca se plantan a finales de otoño y las de hoja perenne en primavera.
- Riego inicial: al principio debe ser abundante y se recomienda instalar un sistema de riego por goteo a lo largo del seto.
El mantenimiento inicial del seto
El éxito final de nuestro seto dependerá del mantenimiento que le demos en las etapas iniciales por lo que se deben seguir los siguientes consejos básicos:
- Lograr que, en el momento de la plantación, las plantas tengan aproximadamente la misma altura, lo que brindará una mayor estética y nos ahorrará trabajo en el futuro.
- Colocar tutores (maderos, cañas, etc.) a cada ejemplar para lograr dirigir un crecimiento ordenado de todas las plantas.
- Conservar la base del seto libre de malas hierbas para lo que se recomienda el acolchado.
- Debe ir dándose las formas deseadas al seto cuando alcanza el tamaño deseado. No se puede esperar a que la planta haya alcanzado su tamaño definitivo para podar. Como regla general, debemos ir favoreciendo la emisión de ramas laterales (eliminando las yemas apicales) y dejar la parte inferior del seto ligeramente más ancha (dependiendo de la forma que deseemos) para permitir la llegada de la luz a las ramas más bajas.
La poda del seto
La poda es la actividad fundamental que se le debe realizar a un seto y la que determina su belleza y aspecto final. El tipo de poda dependerá de que busquemos un seto informal o formal.
El seto informal (por ejemplo de rosa, espírea, camelia, hibisco, etc.) se deja crecer hasta el completo desarrollo del ejemplar e, incluso, disfrutar de sus bellas floraciones por lo que necesita muy poco recorte. Sin embargo, cada año se deben podar un poquito eliminado ramas muertas, enfermas o extremadamente sobresalientes.
El seto formal: Estos setos se deben recortar mucho para lograr mantener su forma geométrica. Para lograr buenos resultados podemos seguir los siguientes consejos:
- Si queremos hacer un seto pequeño (1-2 m), después de la plantación debemos dejar crecer el seto, sin realizar ninguna poda, hasta que alcance la altura deseada. Sólo debemos eliminar aquellos brotes que sobresalgan mucho.
- Si queremos un seto grande (más de 2 m), hay que descabezarlo cuando llegue al metro y medio de altura, para que crezca en grosor y se ponga compacto en el interior. Tras esta labor, la poda de mantenimiento debe realizarse por lo menos dos veces al año (primavera y final del verano).
- Si tenemos tiempo para realizar otras podas (verano y otoño), lograremos más belleza y juventud para nuestro seto. El seto formal generalmente se poda de forma tal que queda más ancho debajo y estrecho hacia la punta. La poda se debe realizar de abajo hacia arriba usando una cuerda como guía. En los setos viejos se realiza una poda drástica (cortar casi todas las ramas hasta el tronco) para su rejuvenecimiento. Se debe realizar en invierno, cuando las plantas disminuyen su crecimiento.
Setos de formas inverosímiles: el arte topiario
Para concluir este artículo sobre la creación de setos, introducimos el tema del arte topiario, una poda exclusivamente ornamental que se da en setos formales y jardines japoneses. Es el arte de guiar a la planta hacia una forma especial impuesta por el diseñador llegándose a conocer como "esculturas vivientes".
Tiene su origen en los jardines romanos, donde destacan hermosas esculturas verdes, y su objetivo principal es atraer la atención del espectador solo con un golpe de vista. Necesita muchos años de paciencia y dedicación para lograr resultados verdaderamente espectaculares.
Hay formas muy caprichosas, según el diseñador, pero de forma general existen:
- Formas rectas: una de las más conocidas son las pirámides que se logran utilizando cordeles tensados como guías alrededor de toda la planta eliminado todo lo que sobresalga.
- Formas de fantasía: las más clásicas son de animales. Para lograrlas, se prepara una armazón de malla metálica que simule la forma deseada y se trabaja con una buena herramienta de corte, cortando todo lo que sobresalga del molde.
- Formas guiadas: se realizan con plantas que puedan "trepar" y consiste en "guiar" el crecimiento de la planta en un marco o molde de metal que las sostenga mientras crecen.
Las mejores especies para hacer topiarios son el acebo (Ilex aquifolium L.), boj común (Buxus sempervirens), ciprés (Cupressus sempervirens), tejo (Taxus baccata) y laurel (Laurus nobilis), entre otras.