TIPOS DE SUELOS: PROFUNDIDAD
La distancia a la que se encuentran y las características de las rocas respecto a la superficie es fundamental para el desarrollo de las plantas.
La presencia de rocas duras, no atravesables a poca profundidad, dificultarán el crecimiento de las raíces.
A más profundidad, más porte
Un árbol crecerá mucho más y será más frondoso en un suelo que tenga una capa de rocas a 1,5 metros de profundidad que si la tuviera a 40 centímetros, por ejemplo.
En las montañas se puede apreciar éste fenómeno. Los árboles al pie de las laderas son más grandes que los situados en la zona alta, puesto que han recibido la tierra erosionada durante miles de años.
Al pie de la ladera los árboles son más grandes
Es importante saber si el suelo es profundo, cavando con la azada, la proximidad de las rocas a la superficie pueden ser la causa de que árboles y arbustos no prosperen adecuadamente y queden empequeñecidos.
• Un suelo no profundo: Es el que tiene una capa rocosa a menos de 80 cm. de profundidad.
• Un suelo profundo: El el que no tiene una capa rocosa antes de los 80 cm. En este caso, las raíces dispondrán de suelo en cantidad para profundizar y desarrollarse libremente.
Se trata, en general, de un suelo mucho más fértil.
Si resulta que el suelo de tu jardín tiene debajo una capa dura de roca, se deberá recrecer echando tierra vegetal.
Por lo menos se deba aportar 20-30 cm de espesor.
COMPRAR TIERRA VEGETAL
A la hora de comprar una tierra vegetal ten en cuenta que las hay buenas, regulares, malas y muy malas. Fíjate en estas cosas:
- Las tierras de mayor calidad son las extraídas de los primeros 30 cm. de suelo porque son los que tienen materia orgánica y vida.
- Es habitual aprovechar la tierra excavada para construir edificios y obras y venderlas.
La tierra extraida a más de 30 cm de la superficie tiene muy poco humus (materia orgánica) y por tanto menos vida microbiana y menos cantidad de nitrógeno. Es más estéril.
Ésta tierra suele tener una estructura más compacta, menos grumosa que la superficial.
Si ves hierbas, restos de maleza y sobre todo raíces finas, es que se trata de tierra superficial.
En el subsuelo aparecen muy poquitas raíces de hierbas anuales y perennes; puede haber de árboles y arbustos, pero de plantas herbáceas, pocas.
• La tierra que tenga demasiadas piedras, no es aconsejable.
• Hay que asegurarse que la tierra no sea demasiado arcillosa, pesada, fangosa. Mojando una pequeña cantidad en la mano se puede apreciar que es como 'plastilina'.