El césped es un elemento que hoy en día se encuentra presente en la mayoría de los jardines.
Su efecto decorativo es indudable, pero tener una pradera de césped no es tan fácil. De hecho supone una pesadilla para muchas personas ya que representa un trabajo laborioso, desde su siega a su abonado, escarda, riego y su mantenimiento general.
Debe saber que existen varias alternativas igual de decorativas y a veces incluso más prácticas que el propio césped.
-Colocación de gravas
Las gravas se componen de áridos que varían de forma, tamaño y de color y es relativamente barata cuando se trata de jardines pequeños-medios. El uso de la grava es múltiple: se puede usar para cubrir una zona incluso sin plantas o, por el contrario combinar el color de la grava con plantas de distintos colores creando una zona de contrastes. Con la grava se rellenan huecos vacíos en los que no sabemos que poner, se adapta perfectamente a lugares con esquinas o con bordes curvos y complementa la decoración de macetas y jardineras.
Antes de colocar las gravas hay que probar donde quedan mejor. Por ejemplo, en una zona umbría o bajo los árboles se puede colocar marmolina blanca (árido de color blanco brillante y grano pequeño), para conseguir iluminar esa zona oscura. Lo contrario sucede en zonas abiertas o en las que da el sol donde se puede colocar gravilla de color más oscuro.
El uso de gravas permite dividir el jardín en distintas zonas diferenciadas por colores y hasta por alturas a modo de terrazas cada una con su color. Debido a su variedad de colores se puede jugar a simular paisajes. Por ejemplo usando grava blanca o azulada junto con plantas de tipo alpino podemos conseguir un paisaje de montaña. O bien usando elementos como la arena y cantos rodados para tener un efecto más cálido tipo playa o río.
Algunas desventajas de las gravas: algunas son incómodas cuando caminamos sobre ellas, incluso hacen demasiado ruido, por lo que en las zonas de paso hay que colocar un tipo de grava más fino o simplemente algún tipo de camino o losa. Las gravas más finas se arrastran con facilidad de una parte a otra del jadín siendo necesario realizar separaciones físicas como bordillos, traviesas...
El mantenimiento de este tipo de alternativa es más fácil sobre todo si antes de instalar las gravas hemos colocado el riego y una tela antihierbas o geotextil.
-Corteza de pino.
Es otro material aparte de las gravas para cubrir el suelo que se puede usar sobre geotextiles, bastante habitual en algunos jardines urbanos. Es decorativa, barata y puede usarse para proteger plantas sensibles al frío en invierno. Puede resultar bastante monótona si no se combina con otros materiales.
-Plantas cobertoras
Existen muchas plantas de porte rastreo y crecimiento rápido que cubren rápidamente un suelo desnudo, aunque este tipo de solución es más adecuado para jardines pequeños. El mayor inconveniente es que las plantas no se pueden pisar por lo que se restringe a las zonas de paso.
Plantas cubresuelos: trébol (Trifolium repens), verbena (Verbena repens), manzanilla (Chamaemelum nobile), tomillo (Tymus vulgaris, T. serpyllum, T. doerfleri), milenrama (Achillea millefolium), margarita (Bellis perennis), falso plumbago (Ceratostigma plumbaginoides), Iberis sempervirens, oreja de oso (Stachys lanata), santolina (Santolina chamaecyparissus), romero rastrero (Rosmarinus officinalis postrata ), vinca (Vinca minor), pensamiento (Viola tricolor ), violeta (Viola odorata), Juniperus spp....
-Suelos pavimentados
Los suelos pavimentados fuera del cemento resultan muy atractivos y hoy en día existen multitud de diseños y materiales: baldosas, adoquines, mosaicos, madera, lascas de pizarra... Son útiles como zona de descanso y ocio para colocar muebles, barbacoas...Como inconveniente tiene que pueden resultar algo aburrido pero siempre se pueden poner encima jardineras o macetas con plantas para adornar. En verano se calientan en exceso y es habitual ver jardines solados sobre los que se colocan pérgolas que den sombra o toldos.
Otras alternativas al césped son la creación de arriates con arbustos o plantas de flor, la inclusión de un huerto, e incluso el césped artificial (más adecuado para azoteas y terrazas). No queremos decir con esto que se deba suprimir el césped totalmente. Se pueden combinar todas las alternativas y tener un jardín con pavimento, césped y rincones con flores y gravas. La combinación de estos materiales (sin recargar) resulta muy atractivo en nuestros jardines.