Uno de los árboles más singulares de las Islas Canarias y de toda España es el “drago milenario de Icod de los Vinos”, un ejemplar singular que, pese a su nombre, cuenta tan sólo con unos cuantos cientos de años.
El drago milenario de Icod se encuentra en el municipio español de Icod de los Vinos, al norte de la isla de Tenerife, el archipiélago canario. Es un enorme ejemplar de drago (Dracaena draco) declarado Monumento Nacional en el año 1917.
¿Milenario o centenario?
A este singular ejemplar de drago se le atribuye una edad de miles de años, pero ningún estudio hasta la fecha ha podido confirmar dicha longevidad. Lo más probable es que esta planta tenga unos cuantos cientos de años. Su datación no es sencilla ya que el tronco del drago, tal como ocurre con las palmeras, no produce anillos de crecimiento.
Los dragos jóvenes suelen crecer con un único tronco y tallo, sin ramas. El crecimiento múltiple se inicia tras la primera floración. La edad de los dragos puede estimarse a partir del número de hileras de ramas, ya que a partir de la primera floración las ramas le van creciendo cada quince años aproximadamente. Es un árbol de crecimiento muy lento, y pueden tardar 10 años en crecer tan sólo un metro.
La sangre del dragón
Los
dragos son árboles que a lo largo de la historia han despertado la admiración y adoración por parte de los seres humanos. Probablemente pos su porte tan singular y, sin duda alguna, por su característica linfa roja, conocida como
sangre de drago. Esta linfa ha sido apreciada desde antiguo, y ya los romanos la utilizaban como colorante y para la elaboración de preparados de farmacopea.
Un símbolo de Icod de los Vinos
El drago milenario de Icod es el símbolo del municipio, figurando en el escudo de armas de de dicha localidad canaria. En el entorno del drago existe un parque que exhibe distintas especies vegetales endémicas de Tenerife. También es el símbolo vegetal de la isla de Tenerife.
El tronco de este drago tiene una enorme cavidad que se eleva hasta los 6 m. de altura, a la que se accede por una puerta. En 1985 se procedió a un profundo saneamiento y se instaló en el interior del tronco un ventilador para facilitar la circulación del aire y evitar la proliferación de hongos. En 1993, el ayuntamiento de Icod, desvió la carretera que pasaba a pocos metros del drago.
Nuevas poblaciones de Dracaena draco
Hasta hace poco, se consideraba al drago como una especie endémica de Madeira, Canarias y Cabo Verde. Sin embargo, se han encontrado poblaciones salvajes en Marruecos, aunque con ligeras diferencias respecto a la forma típica, por lo que se ha denominado Dracaena draco subsp. ajgal.