Fecha de Redacción 06.11.2008
Características de la planta
El Aloe Vera, soporta muy bien la falta de agua y es muy resistente a las plagas, pero hay que evitar el exceso de agua y el frío por debajo de los 10º. Requiere de mucha luz, aunque es preferible que no esté expuesta de forma directa. Plantar en lugares resguardados para evitar exceso de agua y frío.
Prefiere los suelos arenosos y ligeramente ácidos, pero en las Islas Canarias también crece óptimamente en tierras volcánicas. Es imprescindible que tenga un buen drenaje. Debe sembrarse dejando una distancia de dos metros entre una planta y otra, para evitar que sus largas raíces se enreden, quitándose recursos naturales o se fusionen en marañas de matas que se ahogan entre sí.
La reproducción es por estolones y debe realizarse preferiblemente en Otoño y nunca en invierno.
Debido a su gran resistencia a la falta de agua, no es imprescindible el riego. Aunque si se riega con poco agua, podrán recolectarse dos veces al año.
Cultivo doméstico
Usar una maceta de barro mejor que una de plástico. Poner un drenaje en el fondo de dos dedos de grava. Llenar la maceta de tierra normal de jardín y de turba a partes iguales.
Cubrir la planta hasta el nacimiento de las hojas, esperando un par de semanas, para empezar su riego, para dar tiempo a cicatrizar las heridas recibidas durante el trasplante.
Situar la planta en un lugar soleado y cálido, dónde tenga mucha luz del sol. En el invierno, protegerla del frío.
Se reproducen mediante hijos que le nacen alrededor, que deberán separarse de la planta adulta cuando tengan una altura de cuatro dedos.
Se puede hacer hurgando con los dedos, hasta encontrar la unión entre a madre y el hijo, o sacándola totalmente de la maceta, separándola de la madre con más precisión y con todas sus raíces, aprovechando para recortar las raíces de la planta madre, si son demasiado largas, y añadiendo abono vegetal orgánico en la tierra al plantarlo de nuevo.
Hay que recordar, que no se puede regar durante las dos primeras semanas después de su transplante. Cuando nacen los hijos y los trasplantamos, se dejan secar las heridas durante un par de semanas, sin exponerlos al sol directamente, pudiendo plantarlos individualmente en maceta.
Hay muchos tipos de Aloe. Para evitar, que la planta se pueda polinizar por otra clase de Aloe y las semillas se vuelvan híbridas, hay que asegurarse que no hay otros aloes cerca (recordar, que el viento es un agente polinizador muy activo). Si no se tiene la seguridad que esto pueda suceder, hemos de cortar la vara de la flor a media altura, por debajo de donde están las flores, antes de que se abran. El resto de la vara, lo sacaremos fácilmente, cuando esta quede seca.
Todas las plantas de Aloe tienen propiedades curativas, sobre todo las adultas de tres años aproximadamente desde que han hecho la flor.
Recolección
La recolección debe realizarse cuando es una planta adulta, entre dos y cinco años. Hay que hacer el corte sobre las hojas más bajas, exteriores y más próximas a la tierra, porque son las más viejas y es dónde se concentran las propiedades curativas. La herida cicatrizará sin alterar el crecimiento de la planta.
Podrá cortarse una vez al año, preferiblemente en otoño y nunca en invierno. Si se riega ligeramente podrán hacerse dos cortes, distanciados seis meses entre si. Se aconseja cortar entre febrero y marzo el primero y de septiembre a Octubre el segundo.
La planta de Aloe puede vivir bastantes años, ampliándose la cosecha con las nuevas semillas y los hijos que produce.
Propiedades curativas
Se ha demostrado que una quemadura térmica profunda tratada con Aloe vera, evoluciona en 48 horas a una quemadura menor de segundo grado por la rápida regeneración de los tejidos y sin dejar apenas cicatriz. Però ésta no es su única aplicación, también se usa para curar:
- Quemaduras.
- Cortes y heridas.
- Cuidado del pelo y del cuero cabelludo.
- Hemorroides y venas varicosas.
- Psoriasis, erupciones y manchas de la piel.
- Picaduras de insectos.
- Dolores musculares.
- Problemas digestivos.
- Artritis.
- Sinusitis y asma.
Propiedades cosméticas
El Aloe es un ingrediente de muchos productos de belleza porque penetra en las tres capas de la piel (Epidermis, dermis, e hipodermis), eliminando las bacterias y reduciendo los depósitos de grasa que tapan los poros.
La acción de los nutrientes naturales, los minerales, las vitaminas, los aminoácidos y las enzimas, estimulan la regeneración de nuevas células.
Puede usarse bajo el maquillaje, y su uso regular evita arrugas prematuras, y retarda las propias de la edad.
Como el Aloe es astringente, se ha de combinar su uso con una crema hidratante.
Si se usa por un periodo largo de tiempo, elimina las manchas causadas por los rayos solares.
El aloe usando como loción después del afeitado, dará una sensación de gran alivio, ya que ya que en pocos instantes regenera muchas de las células rotas al paso de la cuchilla.
Es muy eficaz utilizado después de la depilación: evita erupciones, granitos y rojeces, cerrando rápidamente los poros dilatados.
Es muy efectivo en la prevención o eliminación de pequeñas estrías.
Es importante, hidratar piel con aceite o crema después que el aloe haya penetrado en la piel.