Fecha de Redacción 21.10.2007
Ante todo hay que saber que las plantas de interior como tales no existen.
Todas proceden del exterior, lo que sucede es que algunas se adaptan o pueden soportar las condiciones de nuestras casas.
Estas condiciones son las que debemos conocer y en base a ellas elegiremos las plantas que vivirán con nosotros.
Los problemas que pueden llevar a la muerte de la planta están relacionados con la falta o exceso de luz, humedad, agua, nutrición y temperatura.
- Exceso de riego:
provoca asfixia radicular y pudrición de raíces.
Las hojas se vuelven amarillentas y marchitas.
Es muy típico que al detectar algún problema en la planta el dueño riegue más de lo habitual lo que provoca su muerte.
También en invierno se suele regar más de lo debido.
Esta es una de las muertes más comunes en las plantas de interior.
-Sequedad del sustrato:
Dejar que el sustrato de una maceta o jardinera se seque es muy perjudicial ya que la planta no encuentra el agua que necesita a través de las raíces por lo que se marchita y muere.
Además hay sustratos como la turba que son muy difíciles de recuperar si llegan a secarse completamente. Es un problema que si se detecta a tiempo puede tener solución.
- Golpes de sol:
el sol directo que incide sobre la planta le produce quemaduras.
Estos daños casi nunca son mortales por si solos ya que la planta debe sufrir sequía para morir (cosa habitual si le está dando el sol directamente).
- Falta de luz:
La luz en las plantas de interior es un factor de suma importancia.
Su deficiencia provoca palidez en las hojas, tallos alargados y ausencia de floración.
La muerte se producirá si se mantiene en esas condiciones de poca iluminación durante algún tiempo por lo que es un problema que puede tener solución
. - La temperatura:
Calor durante el día y frío excesivo por la noche suponen cambios bruscos de la temperatura, que son muy acusados por las plantas.
Las heladas producen ataques rápidos y fulminantes en las plantas más sensibles.
Los daños se distinguen por necrosis y rotura de tejidos, defoliación, etc.
- Corrientes de aire frío:
Casi nadie admite su existencia ya que son difíciles de percibir, pero son una de las causas más frecuentes de daño en las plantas de interior.
Son sensibles los ficus, tronco del brasil, orquídeas... no coloque sus plantas entre puertas y ventanas.
- Aire caliente y seco:
Reseca el ambiente, la planta transpira más de lo habitual y sucumbe por falta de humedad.
Es algo típico en las casas con calefacciones fuertes.
Para evitarlo hay que proporcionar humedad alrededor de la planta.
Conociendo estas causas de mortandad podrás por lo menos intentar que tus plantas mueran antes de tiempo.