Las plantas son un elemento decorativo que alegrará la más triste de las oficinas, contribuyendo además a eliminar toxinas del aire, a refrescar el ambiente y a proporcionar cierto alivio frente al estrés diario. La falta de luz y la sequedad ambiental son los principales inconvenientes del ambiente de oficina, pero, como siempre, existen plantas de interior que se adaptarán a estas condiciones por duras que sean.
Las oficinas suelen crear ambientes poco propicios para las plantas de interior. En una oficina suele hacer mucho calor en invierno debido a la calefacción, frío por el aire acondicionado en verano y las corrientes de aire son más continuas. Pero el mayor problema es la iluminación: a la poca luz que entra por la ventana y la no muy adecuada luz de los fluorescentes, hay que añadir períodos de oscuridad los fines de semana o puentes festivos en los que no hay nadie en la oficina.
En muchas oficinas se opta por las plantas decorativas artificiales o simplemente en no poner plantas. Nosotros recomendamos colocar plantas en la oficina ya que, no sólo son un elemento decorativo, sino que también sirven como elemento relajante y que reduce el estrés. No te conformes con un pequeño cactus encima del monitor del ordenador hay muchas más plantas que pueden resistir las condiciones adversas de una oficina.
Cómo elegir las plantas para la oficina
En primer lugar hay que estudiar las condiciones de iluminación de la oficina. Si no hay iluminación natural, descarta las plantas que necesiten mucha luz. Elegir plantas de sombra será siempre una buena opción. Si la oficina dispone de ventanas que no estén oscurecidas y que reciban una buena iluminación, el número de plantas de interior entre las que puedes elegir se amplía considerablemente.
Es necesario buscar un espacio adecuado para la planta: en el suelo, en una repisa, encima de la mesa, etc. Si se va a elegir una planta grande, este paso es fundamental.
Haz una estimación de los cuidados que vas a dispensar a la planta. Las plantas necesitan riego, abonado y, algunas de ellas, podas y otros cuidados más específicos. En función de la atención que vayas a dedicarle, podrás elegir unas especies u otras.
Determina qué propósito quieres que cumpla la planta. Si lo que deseas es llenar un rincón de colorido, puedes elegir plantas de hojas brillantes, o que den flores llamativas. Si lo que pretendes es tener plantas que limpien el ambiente, puedes elegir especies buenas en la retirada de químicos del aire, como las drácenas o las kentias.
El presupuesto es también decisivo porque algunas plantas, especialmente las grandes o muy desarrolladas, suelen ser caras.
Por último, infórmate bien de las especificaciones de cada planta y consulta con el personal especializado de la tienda en que la compres, ya que ellos podrán orientarte. En cualquier caso, a continuación te proponemos algunas de las plantas más adecuadas para el difícil ambiente de oficina.
Las mejores plantas para la oficina
- Aspidistria (Aspidistria elator). Es una de las plantas de interior más resistentes y longevas pues, cuidada del modo adecuado, puede llegar a vivir más de 20 años. Resiste el exceso de calefacción (aunque proporcionarle humedad le sienta estupendamente) y la falta de luz, por lo que se adapta bien al ambiente de oficina. Necesita riego moderado, y su crecimiento es muy lento, de modo que sólo debe aportársele abono durante el verano y puedes olvidarte durante mucho tiempo de trasplantarla.
- Aglaonema (Aglaonema commutatum): esta planta presenta unas atractivas y grandes hojas verdes moteadas de blanco. Es bastante resistente a la falta de luz, aunque si recibe una buena iluminación tendrá un mejor desarrollo. Le van las temperaturas cálidas, pero resiste mal la sequedad ambiental, uno de los puntos débiles de las oficinas. Pulverizándola con cierta regularidad puedes salvar este inconveniente. Necesita un riego moderado y abonado cada 15 días en verano.
- Drácena (Dracaena marginata): esta planta de atractivas hojas acintadas requiere pocos cuidados, por lo que es muy popular en las oficinas, donde el calor y la luz artificial constantes le son propicias. Crece correctamente con 63 a 73% de sombra, aunque la franja roja que decora los bordes de sus hojas cobra mayor intensidad con la exposición directa al sol. Pulverizar regularmente con agua y evitar las corrientes de aire favorecerá su crecimiento. Debe regarse con moderación y evitar el encharcamiento.
- Kentia (Howea forsteriana): es una de las palmeras más utilizadas para interiores y presenta un porte atractivo y elegante. Sus grandes ventajas para decorar una oficina son su resistencia a la sequedad del ambiente y su alta tolerancia a la baja iluminación. Por el contrario, suele ser una planta cara, más cuanto más desarrollada se compre.
- Filodendro (Philodendron scandens): es una planta trepadora que se fija a tutores de musgo o se dispone colgando en maceteros y cestas. Soporta bien la luz escasa y sus brillantes hojas acorazonadas le confieren un gran atractivo. Como a la mayoría de las plantas, le viene bien un pulverizado regular para combatir la sequedad ambiental.
- Sansevieria (Sansevieria trifasciata): sin duda, una de las plantas de interior más resistentes que hay, llegando a tener fama de indestructible. Aguanta la atmósfera seca y caliente de las habitaciones; es una de las plantas que menos riego necesita, ideal para quien no puede regarla mucho en verano; soporta la falta de luz, años sin trasplantar, las plagas y enfermedades. Es ideal para interiores de oficinas y despachos, comercios y para las personas que no pueden dispensarles grandes cuidados. Destaca por el perfil afilado de sus llamativas hojas.
- Palmera bambú (Chamaedorea seifrizii): esta elegante palmera, que no alcanza un gran tamaño, es una planta de interior perfecta, tolerante a la luz tenue y a la falta de cuidados. Una pulverización frecuente de sus hojas evitará que las puntas se sequen.
- Espatifilo (Spathiphyllum wallisii): es una planta fácil de cultivar y de aspecto elegante y atractivo por sus brillantes hojas lanceoladas y sus delicadas flores blancas. Puede ser una buena planta para la oficina, aunque necesita un riego abundante, precisa de cierta humedad ambiental y una ubicación luminosa.
- Cheflera (Schefflera arboricola): esta planta se desarrolla en forma de columna vegetal muy atractiva y puede alcanzar un porte considerable, por lo que se usa mucho para vestir estancias grandes. Su adaptación a la luz tamizada y a los ambientes frescos permite utilizarla en situaciones desfavorables para otras plantas de interior. Aunque agradece la humedad, soporta bien los ambientes secos y las atmósferas viciadas.
- Cinta (Chlorophythum gomosum): es una de las plantas más fáciles de cultivar y multiplicar. Se adaptan muy bien a las condiciones adversas, como las propias del ambiente de oficina, y requiere muy pocos cuidado. Se puede usar como planta colgante.
- Bambú de la suerte (Dracaena sanderiana): pese a su nombre, no tiene ningún parentesco con el bambú. Se comercializa en forma de varas que se cultivan en agua. Cambiando el agua con cierta regularidad y añadiendo mensualmente unas gotitas de fertilizante al agua el bambú de la suerte se desarrollará sin problemas. Crece bien con luz tamizada.
Y para cerrar esta recopilación de plantas para la oficina, recuerda que los principales puntos débiles de este ambiente son la falta de luz y la sequedad ambiental. Busca siempre las ubicaciones más luminosas para tus plantas dentro de la oficina y pulverízalas regularmente con agua, conseguirás así que luzcan en su mejor estado.