Actualidad y Noticias
Fecha 16.03.2010
Los jardines de la Tamarita de Barcelona dan la bienvenida a una de las especies más antiguas y escasas de nuestro planeta
Una planta jurásica en los jardines de la Tamarita, en Barcelona
Los jardines de la Tamarita, en Barcelona, acogen desde el pasado 25 de febrero de 2010 varios ejemplares de una de las plantas más antiguas y escasas de nuestro planeta: Wollemia nobilis, una conífera australiana.
Esta planta fue descubierta hace tan sólo 15 años, en el Parque Natural de Wollemi, a 200 kilómetros de Sydney, en Australia. En la literatura popular, el árbol es conocido como "Pino Wollemi", si bien no se trata de un pino, si no de una especie de la familia de las Araucariaceae. Se ha datado que el más antiguo fósil de Wollemia nobilis es de hace 200 millones de años, es decir, que convivió con los dinosaurios.
Los románticos jardines de la Tamarita, ubicados en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, cuentan ya con varias especies dignas de coleccionista plantadas por el antiguo propietario, el industrial del algodón Francisco Mata. Recientemente los jardines han sido rehabilitados íntegramente, abiertos de nuevo al público y son el nuevo hábitat de esta singular especie de conífera, para deleite del público, curiosos y amantes de la flora.
Wollemia nobilis sólo se podía admirar hasta ahora en los jardines botánicos más importantes del mundo, gracias al programa de propagación del pino Wollemi, en el cual el jardín de Barcelona adquirió un ejemplar para su conservación. Este programa incluye también, desde 2006, la comercialización de la especie, que ha demostrado ser un árbol valioso para el ornamento, plantado a cielo abierto o para interior en maceta.

Fecha 11.03.2010
El aumento de las temperaturas provocará una mayor emisión de gases por parte de las plantas
Flores más aromáticas por el calentamiento global
El aumento de la temperatura media del planeta, consecuencia del calentamiento global, hará que las plantas sean más productivas y, en consecuencia, aumentarán sus emisiones de gases, incluyendo aquellas que les confieren sus aromas y fragancias características.
Las plantas intercambian con la atmósfera gran cantidad de productos, principalmente CO2 y oxígeno, pero también otros de naturaleza diferente, como aquellas que les confieren su aroma característico. Estas emisiones están directamente relacionadas con la temperaturas de modo que, a mayor temperatura, mayores emisiones.
Las plantas intercambian con la atmósfera gran cantidad de productos, principalmente CO2 y oxígeno, pero también otros de naturaleza diferente, como aquellas que les confieren su aroma característico. Estas emisiones están directamente relacionadas con la temperaturas de modo que, a mayor temperatura, mayores emisiones.Las últimas predicciones científicas estiman que para 2100 la subida de la temperatura media del planeta será de unos 2ºC, y esto provocará que la vegetación sea más productiva y, en consecuencia, más fragante, según recogen las conclusiones de un estudio que se presentó el mes pasado en la prestigiosa revista Trends y Plant Sciences.
En declaraciones a Publico.es, el autor principal de este estudio, el científico del CSIC Josep Peñuelas, afirma que "en España se va a notar mucho este cambio debido a su gran cantidad de especies ricas en olores, como el tomillo y el romero", añadiendo que "las plantas también serán más grandes", agrega.
Sin embargo, los efectos de este aumento de la temperatura sobre las plantas va más allá. Al parecer, y según explica el científico en esta misma entrevista, "las plantas emiten aerosoles que hacen de pantalla solar. Esto puede disminuir la cantidad de radiación que alcanza la Tierra, lo que reduciría la temperatura", comenta.
No todo es positivo, ya que las flores emiten otros compuestos que estimulan la producción de ozono, según apunta Josep Peñuelas, y este gas forma parte de aquellos de efecto invernadero, causantes del aumento de la temperatura media del planeta. "Aún no sabemos cuál de estos dos efectos tendrá más peso sobre el otro", explica el investigador.
Según recoge el estudio publicado en Trends y Plant Sciences, todavía hay muchas cosas que no se saben sobre lo que ocurrirá en el futuro con las plantas y su respuesta al calentamiento global. Peñuelas explica en sus declaraciones a Público.es que las emisiones de gases pueden producirse de forma no homogénea y que, en este caso "es difícil prever qué efecto tendrá este cambio sobre la polinización". Según el científico, "los gases que emiten las plantas son señales para el mundo exterior; si su composición varía, sería como si se cambiaran las palabras de su mensaje". "Es necesario analizar el comportamiento de los insectos polinizadores ante este posible cambio", afirma Peñuelas, concluyendo que aún hay muchas cosas que desconocemos.

