Descripción

El árbol del pan (
Artocarpus altilis) es una especie de la familia de las moráceas (
Moraceae) cuyo origen se encuentra en las lejanas islas del Pacífico. Hoy en día es un árbol muy extendido en prácticamente todas las zonas ecuatoriales y tropicales del planeta. Incluso es capaz de prosperar en zonas de climas templados con inviernos muy suaves. Por ejemplo, en España es posible encontrarlo en algunos jardines de las islas Canarias, como el Jardín Botánico de La Orotava, en Tenerife.
El árbol del pan, o frutipán, como también se le conoce, es un árbol de gran belleza cuyo porte puede alcanzar los 20 metros de altura. Presenta raíces laterales muy extensas y su tronco puede tener un diámetro máximo de 2 m.
Presenta hojas perennes y lobuladas (normalmente con siete lóbulos) de color verde oscuro o verde amarillento que forman una copa muy frondosa. Pueden llegar a medir entre 15 y 60 cm de largo y tienen el ápice protegido por una estípula puntiaguda.
Cada ejemplar produce tanto flores masculinas como femeninas pero, sin duda, son sus frutos lo que ha hecho de este árbol una especie singular.
Los frutos tienen formas redondeadas, pueden alcanzar el tamaño de un melón (15-30 cm de diámetro) y llegar a pesar más de dos kilos. El árbol del pan los produce en grandes cantidades (puede llegar a dar más de 200 frutos al año). Lo más significativo de estos frutos es que son muy nutritivos: ricos en carbohidratos, proteínas, fibra y son una buena fuente de vitaminas y minerales.
Con estas propiedades alimenticias no es de extrañar que la especie recibiera ese nombre. De hecho, el nombre científico Artocarpus, proviene de las palabras griegas artos (pan) y karpos (fruto), aludiendo a su fruto comestible.
Cultivo
El árbol del pan se cultiva por todo el Pacífico y el sureste asiático, además del Caribe y América central, donde en el siglo XVIII fue llevado por los europeos.
En condiciones favorables su crecimiento es muy rápido, de 0,5 a 1,5 m anuales, y continuado. La floración es estacional, coincidiendo con los meses lluviosos y calurosos del verano, y la mayoría de las variedades lo hacen una o dos veces al año. El árbol produce sus frutos 3 o 4 meses después de la floración y tardan entre 15 y 19 semanas en alcanzar la madurez para el consumo humano.
La producción de frutos de esta especie es muy elevada. Un solo árbol puede producir hasta 700 frutos del pan en un año, según la variedad, la edad, y el hábitat. Lo normal son producciones de entre 150 y 200 frutos.