Este arce, originario de toda Norteamérica, es un árbol pequeño, de crecimiento rápido y con porte erguido, que alcanza los 10-20 metro de altura. De corteza delgada y de tonalidad clara cuando es joven, con la edad tiende a oscurecerse y a desprenderse en tiras. La copa es grande y abierta con hojas caducas que no son palmeadas, como ocurre en otros arces, si no pinnadas, compuestas por 3 - 7 foliolos de color verde oscuro en el haz y más claro por el envés.
Las flores son pequeñas y unisexuales, situándose en individuos diferentes (se trata de una especie dioica). De color amarillo-verdoso, las flores femeninas forman racimos y las masculinas fascículos. Florecen al comenzar la primavera. Los frutos son sámaras pequeñas (3 cm), de color verde amarillento, que se unen en racimos colgantes que suelen permanecer hasta después de la caída de la hoja.
Cultivo
Acer negundo es raramente plantado como un árbol ornamental en América, pero sí en Europa, donde se aprecia su resistencia a la contaminación, su rápido crecimiento y el carecer de toxicidad. Se usa frecuentemente en repoblaciones mineras, en zonas de tráfico y en parques urbanos.
Hay varios cultivares, incluyendo algunas formas variegadas, disponibles para el mercado.
La plantación se realiza en otoño y, aunque no es muy exigente en cuanto al sustrato, prefiere suelos bien drenados, ricos y frescos. No precisa casi de mantenimiento exceptuando alguna aplicación de abono esporádica.
Es un árbol resistente a distintos climas, ya sea al frío (heladas) o calor (cierta sequía), y que se desarrolla bien tanto en exposiciones a pleno sol como en semisombra. Además, es adecuado para las ciudades, ya que tolera bien la contaminación por lo que es muy común en parques y paseos, tanto aislado como en grupos y alineaciones.
Usos
Aunque su madera es de baja calidad, este árbol es considerado una fuente comercial de fibra de madera, para pretensado.