Descripción
La boca de dragón es una especie nativa del Mediterráneo, que se extiende desde España a Turquía y Siria, llegando también a Marruecos. Su área de distribución se ha visto ampliada por el cultivo de la especies en jardinería.
Se trata de una planta bienna,l, que puede llegar a ser perenne. Alcanza alturas de entre 1,5 y 2 metros, ascendiendo ramificada y recta, desigualmente vellosa y glandulosa. Presenta hojas inferiores opuestas, mientras que las superiores son alternas, en ambos casos lineares, sésiles, de márgenes enteros y base acuñada.
La inflorescencia es un racimo terminal. La corola es de color rojo púrpura, de hasta casi 5 cm de largo, y presenta un característico labio superior bilobado y uno inferior dividido en tres partes. Al apretarla entre los dedos la flor recuerda a una boca de dragón, y de ahí viene su nombre.
El fruto es una cápsula de hasta 14 mm de largo, glandulosa, glabra y oblonga, con tres poros.
Su hábitat natural son los roquedos, paredes y pendientes pedregosas.
Cultivo
La boca de dragón es usada como especie de jardinería, plantada por la viva coloración de sus flores. En jardinería es tratada como una planta anual, especialmente en zonas frías, donde no sobrevive al invierno. Se comercializan diversos cultivares de la especie con flores de colores variados, como lila, naranja, rosa, amarillo, o blanco, y también con una floración simétrica
Usos
La boca de dragón contiene diferentes principios activos, como mucílagos, ácido gálico, resinas, pectina, rinantina y amargos. En medicina natural es utiliza como emoliente tópico, antiflogístico, astringente, detersivo, antiescorbútico, hepático y diurético. Es eficaz contra las inflamaciones, por lo que se emplea para combatir las hemorroides, y se ha utilizado en gargarismos contra ulceraciones de la cavidad bucal.