Descripción

El ágave americana o pita, nativa de Méjico, es una planta perenne, muy resistente a la aridez. Se caracteriza por sus largas hojas, grandes, lanceoladas, carnosas, con espinas en los bordes y de un color blanco-azulado o blanco-grisáceo. Estas hojas brotan todas del centro de la planta, a partir de una roseta basal y terminan todas en un ápice con forma de aguja fina de unos 5 cm de longitud y de hasta 1 cm de ancho en su parte menos extrema.
La pita presenta una floración espectacular: florece una sola vez en su vida y muere tras esta floración, un fenómeno conocido como monocarpismo. Cuando la planta llega a su madurez, entre los 10 y los 20 años de edad, la planta emite un largo tallo floral de 10 ó 12 metros de altura y más de 10 cm de diámetro. De este tallo brotan pequeñas ramas en forma de pirámide, terminando cada una en un grupo de flores de color amarillo verdosos. Cada flor tiene un tamaño de unos 5 a 10 cm, y son polinizadas habitualmente por murciélagos. El fruto es una cápsula trígona y alargada. Cuando termina la vida de este escapo floral (en unos meses) la planta muere y la reemplazan los múltiples hijos que crecen a su alrededor y que se trasplantan bien.
Cultivo
Las formas jaspeadas del Agave americana son prácticamente las únicas que se comercializan para su uso en jardinería, destacando las variedades “Mediopicta” (ancha banda blanca cremosa en el centro de la hoja), “Variegata” (bordes color blanco cremoso) y “Marginata” (hojas con anchos bordes amarillos).
Las mejores ubicaciones para la pita son aquellas soleadas y aireadas, aunque también crece bien a pesar de que no esté a pleno sol. Prefiere los suelos bien drenados y tiene gran tolerancia a la sequía.
No requiere prácticamente riego si se cultiva al aire libre y algo más si se cultiva en maceta o contenedor.
Durante el verano conviene realizar una par de aportes de abono para cactáceas, bajo en nitrógeno.
Usos
Tradicionalmente, Agave americana ha sido cultivada por la fibra textil de sus hojas, llamada pita, utilizada para fabricar hilos, cuerdas y sogas.
También es posible obtener un zumo azucarado extraído de la savia del tallo floral antes de la floración, que fermentado da lugar a una bebida alcohólica llamada pulque, que a su vez se destila para obtener el mezcal.
En la región mediterránea crece asilvestrada y es usada en jardinería, especialmente las variedades jaspeadas, para adornar jardines rocosos, laderas, taludes, o bien en grandes macetas para adornar entradas, parques, etc.