Descripción
El baobab es un árbol africano, de la familia de las malváceas, considerado en dicho continente como un árbol sagrado. Debido a la edad que alcanzan algunos ejemplares, a su gran tamaño y forma, a la utilidad para el ecosistema y para los habitantes de las zonas en que crece y, desde luego, a su extraña belleza, el baobab es uno de los árboles más apreciados del continente africano y uno de los que lo identifican
Presenta un característico porte ancho y abierto en la copa, con un enorme tronco rechoncho, de corteza lisa de color gris. Puede superar los 20 metros de altura, y su tronco los 7 de diámetro.
Es de follaje caduco, perdiendo las hojas durante la estación seca. Sus hojas son grandes (12 cm) y están divididas en varios foliolos a uno y otro lado del pecíolo.
La flor, de color blanco porcelana, consta de 5 pétalos grandes y cuelga de un largo pedúnculo. Se abre en el transcurso de la noche, siendo los murciélagos sus principales polinizadores. La floración tiene lugar en verano. Produce un fruto duro, oblongo y peludo, de 30 cm.
Cultivo
Fuera de su lugar de origen, el baobab se utiliza en jardinería como planta de maceta y para hacer bonsáis.
Usos
El baobab puede almacenar hasta 120.000 L de agua en su interior, lo cual explica la importancia de este gigante en el entorno desértico de África.
El fruto del baobab tiene una pulpa harinosa y ácida, rica en fibra, que es usada como alimento humano. Se consume como pasta y se elabora con él una bebida refrescante.
Las hojas jóvenes, ricas en proteínas y minerales, pueden consumirse como verdura. Los brotes tiernos y las raíces de los ejemplares jóvenes se consumen como si fueran espárragos.
A partir de las semillas negras y la cáscara gruesa de sus frutos se puede obtener aceite alimenticio, y su corteza es usada en la fabricación de cuerdas y la savia para papel. A partir de la corteza se obtiene también el alcaloide “Adansonina”, el cual es un antídoto contra las flechas venenosas de las especies de Strophantus.
El baobab tiene también ampliar aplicaciones medicinales. La medicina tradicional africana utiliza las hojas del baobab como anti diarreico, febrífugo, antiinflamatorio y para tratar las filariasis (infecciones producidas por ciertos nemátodos). Las hojas secas y pulverizadas se usan para combatir anemia, raquitismo, asma y reumatismo; tienen propiedades emolientes. La pulpa sirve para combatir la diarrea, la disentería, la viruela y el sarampión. La corteza tiene propiedades febrífugas y es un remedio para las inflamaciones del tubo digestivo. La decocción de la fibra del fruto se utiliza como emenagogo (tratamiento de disfunciones menstruales) y antidiarreico.